Abrimos este nuevo año 2010 con la sesión de partidas que tuvo lugar en casa del que suscribe el día 2 de enero. Comparecen Raúl Lopezosa (el jefe de todo esto), Miguel (por sus llantos le conoceréis), Javi (érase una vez un hombre a una novia pegada) y Julio (el ladrón de cubos). Ah, sí y yo, un tipo honesto, siempre positivo y que ante todo siempre va de frente… son los otros los que tienen la mala suerte de chocar con mi navaja… a veces de espaldas, ejem.
Para empezar encuentro desplegado un Raíles a petición, supongo que de Javi o Miguel… no creo que partiera de Raúl dada la especial inquina que siente hacia este juego. Jugamos por enésima vez el mapa de la zona fronteriza entre Holanda y Alemania. Tras los primeros turnos el tablero queda dividido en dos zonas, el centro donde se reparten puñaladas a diestro y siniestro entre Raúl, Julio y Luis y la esquina en la que se sitúan Javi y Miguel… resistiré la tentación de hacer el chiste con eso de situarse en una esquina…
Yo voy poniendo en práctica las enseñanzas de mi maestro y hago de los pueblos mis amigos y a pesar de que Julio parece tener una obsesión patológica por robarme cubos, poco a poco voy distanciándome junto a Raúl, del resto. Miguel llora y llora y lanza su ya mítica frase de “si este juego tuviera 8 rondas más arrasaría” mientras Javi parece inmerso en un mar de dudas del que no sabe salir. El caso es que Miguel poco a poco remonta y se acerca a Raúl, que en los últimos turnos se queda corto de dinero, con lo que a pesar de mis denodados esfuerzos por cederle la partida con las cagadas de cambios de cubos y demás que cometo, se queda atrás ya que debe destinar muchos puntos de victoria al track de ingresos.
Al final, no obstante, conserva la segunda plaza. La verdad es que poco a poco voy cogiéndole el truquillo al juego, que al principio me parecía un arcano y me costaba muchísimo ver cómo conseguir puntos empezando de 0. En conclusión:
1. Luis 36
2. Raúl 27
3. Miguel 22
4. Julio 17
5. Javi 13
Como la partida de Raíles se alarga un poco y los que tienen vida social más allá de reunirse los sábados por la tarde con un grupo de frikis a mover piezas de madera por un tablero de cartón tienen que irse a cumplir con sus compromisos, optamos por algo rápido y al final nos decidimos por el Smallworld, más que nada porque a saber cuándo volveremos a ver a Javi separado de su novia. Smallworld es un juego muy ágil de conquista en un mundo demasiado pequeño para que quepan las diferentes razas que irán metiendo los jugadores en el tablero. Me gusta bastante, pero no consigo ver cuándo declinar una raza y eso me ha condenado en todas las partidas que hemos jugado, que si he subido en alguna del último puesto habrá sido de milagro.
Sin embargo, a Miguel se le da bastante bien, y desde el primer turno fue cosechando una gran cantidad de puntos de manera regular, salvo en un par que consiguió menos de 10. Yo cometí el error de obsesionarme con conseguir los brujos con el Dragón y deseché muy pronto a mis ratas fortificadas, lo que hizo que tuviera demasiados turnos por debajo de 10 puntos. Por su parte, Julio le cogió pronto el truco al juego y siempre acertó con las razas que eligió. Raúl por su parte puede que estirara demasiado sus esqueletos y a Javi le condenó el conseguir puntuaciones demasiado abultadas en algunas rondas, lo que automáticamente le convirtió en enemigo público número 1, mientras Miguel, entre sollozo y maldición, iba poco a poco escalando hasta la victoria final, con holocausto de mis hechiceros incluído en la penúltima ronda.
En definitiva, salvo por mí que quedé bastante descolgado, el resto estuvo muy igualado. Los resultados:
1. Miguel 97
2. Julio 91
3. Javi 89
4. Raúl 88
5. Luis 81
Y nada más, enhorabuena a los premiados de esta primera sesión y que sean muchas más durante el nuevo año.
Saludetes!